Son Palenque: testimonio de la afrocolombianidad

A propósito de la conmemoración del día de la Afrocolombianidad, dialogamos con el músico palenquero Justo Valdés, fundador de la agrupación Son Palenque, una de las grandes insignias de la cultura de San Basilio de Palenque, primer pueblo libre de América.

Por: Walter Hernández

Justo Valdés le dio vida y ritmo a Son Palenque hace poco más de cuarenta años. Su historia de vida musical es testimonio del aporte que desde la identidad afrocolombiana se hace a la diversidad y riqueza cultural en Colombia.

El diálogo que compartimos a continuación es un recorrido por los orígenes de la agrupación Son Palenque, sus aportes al surgimiento de la champeta y al mantenimiento de las tradiciones de la cultura palenquera legadas al mundo. 

Foto de portada: Cortesía de Guillermo Camacho

Nace Son Palenque


Walter Hernández: Maestro, usted es representante de la tenacidad y de la inspiración, de esa creatividad y la fuerza afrocolombiana. Vamos a charlar sobre varios aspectos que tienen que ver con usted y con la agrupación Son Palenque que cumplirá este año en agosto 41 años.


Justo Valdés: Bueno amigo mío, la experiencia de Son Palenque nace después que nosotros un sábado, estuvimos aquí en Cartagena en el barrio San Francisco en una fiesta, y el domingo amanecidos nos fuimos para la playa de Marbella. Empezamos a bañarnos ahí en la playa de Marbella y como a las doce menos cuarto, casi ya viniendo para el barrio, me nació una canción que lleva por nombre Gele gele.

Y no pude grabarla nunca. Luego que yo empecé a cantar, los muchachos salieron del agua y me acompañaban… Unos daban palmas, los otros hacían el coro. Enrique Tejedor Ortega cogió una latica y empezó a tocar como los tamboleros y Luciano Torres empezó a dar palmas y hacer coro. Ellos dos fueron los coristas originales y siguen siendo una bendición de Dios. Ahí fue donde yo hablé y les dije, vamos a hacer un grupo y montamos el grupo Son Palenque. 

Hice la primera canción, que es esa y dice:

«Gele gele, para gozar gele gele…» |Justo Valdés

Ya yo tenía mucha idea porque vengo de la dinastía Valdés, donde nace el Sexteto Tabalá, por la voz de mi tío José Valdés «Simán Congo», primer cantante de sexteto. 

El sexteto es un género que viene de Cuba. Ese sexteto fue invitado por el Ingenio Santa Cruz, de los Vélez, donde Dionisio Vélez, el difunto, que es el bisabuelo de Dionisio Vélez, el que fue alcalde aquí en Cartagena. Ellos vivían por Sincerin y tenían un Ingenio de caña de azúcar y panela, y por eso fueron invitados los cubanos para una fiesta para el Ingenio. Y fue ahí que el tío mío que trabajaba ahí, mi papá y los demás, compraron los instrumentos y empezaron a cantar el sexteto. Todo esto se quedó en Palenque. Entonces mi tío me sirvió de maestro de la marímbula y las voces.

Aprendí, y todo eso lo ejecuto. Y mi papá se agarra del tambor que quedó siendo el rey del bullerengue, porque los tambores bullerengue y chalupa nacen por la dinastía Valdés. El primer tamborero de bullerengue y chalupa es el papá de María de la Luz Valdés Lope, que le decían «la Luz», la mamá del tercer Batata.
Entonces fue maestro de los demás donde venimos nosotros agarrándonos porque es una dinastía, la dinastía Valdés, de música y la dinastía Batata donde nacieron los Batata… que por eso está Batata uno, Batata dos, Batata tres, cuatro y Batata cinco.

Esa gente son también de una trayectoria muy buena, que son los primeros en la música lumbalú, que es un instrumento escogido por uno de los africanos cuando empezaron hacer los palenques de los Montes de María, después de la liberación, de un palo que le llaman balsa y el cuero era de venado. Entonces de ahí con el tiempo de la liberación, los que iban naciendo como los Batatas, se adaptaron de este mismo género descendiente africano y empezaron a ejecutar.

Hicieron un pechiche que es un tambor de un metro con setenta…lo que puedan…y le ponen al fondo. Para un lado de los pueblos de Palenque decían cuando daban los golpes «en Palenque hay novedad».
Eso era para la comunicación, ya que no había un teléfono como lo tenemos hoy en la parte de la tecnología. 

Bueno, de ahí con el tiempo llegué a Cartagena, que fue que hice el grupo Son Palenque, y como yo aprendí, y al pasarnos eso aquí en Marbella en la playa, montamos un grupo de danza. Estrenamos el grupo en el colegio Rafael Núñez en el barrio Getsemaní.  En la tarde de regreso encontramos una tarima montada en la plaza de Telecom aquí en Cartagena, donde estaba promocionando a Tres Esquinas, y eran los que tenían la batuta, el derecho de promocionar a los grupos para la pre-fiesta novembrina. Eso fue en el mes de octubre.

Llegué, vi tantos grupos que cantaron y se quedó quieto un tiempo, un rato y yo le dije a Armando López, «Usted es el promotor de esto aquí, perdone… nosotros somos de Palenque, un grupo que acaba de nacer, se llama Son Palenque…si usted quiere le cantamos un tema para que nos escuchen. No pendiente a plata». Dice, «no, no ustedes no pueden trabajar porque resulta que falta Silvio Brito que es el que va a cerrar». Entonces nos quedamos quietos, le rogamos y nada…Nos quedamos viendo a los otros grupos. Resulta que como aguantaron mucho tiempo sin montar a Silvio Brito,  Armando López dice, «¡suban! canta un tema pa’ ver qué tal». Y le canté el disco, la primera canción que es para noviembre:

Pa noviembre | Autor: Justo Valdés

Itam paloyo y la terapia criolla

Walter:  ¿Cómo Recuerda usted el Festival de Música del Caribe? ¿Cómo fue para usted esa experiencia de conocer el Festival de Música del Caribe, y luego hacer parte de la programación?

Justo: Eso fue un batazo para Son Palenque. En el segundo Festival nos metió Argelio Pérez, y para el tercer Festival de Música del Caribe, ya he hecho la primera canción de terapia criolla, que es Itam paloyo.

¿Cómo nace la champeta? Por medio del seguimiento del suku africano, por la lengua de Palenque que viene de Angola, África, de Guinea y de Kenia, que es la lengua de los palenqueros, fundado en 1603 por uno de los esclavizados, Benkos Biohó, que se escapa de los españoles y hace el primer Palenque de los Montes de María.

Ahí es donde yo, al hablar la lengua de nosotros correctamente, descendiente africana, hice la primera canción de terapia criolla. Me está pasando igualmente como le pasó a Alejandro Durán, que primero fue folclórico del vallenato y para la parte comercial por las empresas le metieron instrumento… guitarra, una timbaleta, un bajo. 
Entonces, del folclor nace la parte comercial, del folclor nace el sukus y el calipso. Eso fue lo que yo hice, después de ser folclórico Son Palenque, no voy a dejar mi género, pero al meterle el instrumento la guitarra, por la lengua de Palenque quedó siendo igualmente la música africana. 

¿Qué dice el Itam paloyo?

Itam Paloyo | Autor: Justo Valdés


Ese fue la música de fondo del tercer Festival de Música del Caribe. Ahí nos escuchó Patricia Archbold, una reina. Ella es de San Andrés Islas, que vino a participar para la fiesta de noviembre y enseguida salimos para San Andrés en el 87, invitados.

Hice la primera canción de champeta, que lleva por nombre el Tumanyé

Tumanye | Autor: Justo Valdés

Todas esas canciones las estrenamos en San Andrés.  Para la terapia criolla Itam paloyo, el guitarrista Rafael Jiménez, popular «el Tico», bajista Libardo Martínez. Para la champeta, primer guitarrista, Álvaro Cuéllar. Muy alegre estoy por ser un buen guitarrista de la primera champeta en Cartagena, que empezó con Son Palenque, que somos los primeros cantando la voz de mi persona, Justo Valdés la leyenda, como dice Carlos Vives. 


El primer guitarrista se llama en champeta Álvaro Cuéllar. Me alegra mucho y estoy muy contento porque Viviano Torres, cantante de Anne Swing, buen amigo mío, primero fue bailarin de son Palenque y luego fue corista de son Palenque, hizo su primera canción con Son Palenque conmigo, siendo el director yo… Esa es otra voz más que hubo en Son Palenque. Y luego, nosotros hayamos en la casa de la suegra de él, tuvo la oportunidad con el tiempo… nosotros ensayábamos los martes y los jueves, y él ensayaba los miércoles y yo no sabía. Él montó su grupo, bendición de Dios que es un buen cantante y sobresalió y que Dios me lo bendiga. Pero si tengo contento porque somos buenos amigos. 

Son Palenque es una escuela donde nace también otro cantante como Rafael Chávez de Kussima, fue alumno mío; Carlos Reyes hoy Charles King buen cantante de champeta, fue alumno mío…Melchor Pérez, «el Cruel» y también el Casiba Valdés.
Eso significa que Son palenque es una escuela. 

El himno de Palenque

Con el tiempo nosotros teníamos en cuenta, antes de todo esto, y grabé una canción que lleva al oíto pío que fue la primera canción que hice. Y llegó el momento donde encontramos a una señora, Cecilia Alice y su esposo, un francés, en el colegio Colombo Francés. Ellos metieron al grupo, les gustó mucho. Cecilia Alice, tenía en una oportunidad un libro de los palenques.

Y solamente Palenque no es el mío. Hay muchos Palenques, porque en Panamá en Colón, hay un Palenque. Y Colón es una provincia de Panamá, ahí hay un palenque. Aquí mismo hay un Palenque en la Guajira, que se llama Palenque Guajira, y el primer Palenque del mundo queda al frente de Francia hablan lingala, en una isla que queda al frente de Francia, por donde pasan los barcos por las corrientes marinas.
Es decir de que estoy tan contento por medio de eso, porque Cecilia Alice nos apoyó con ese libro. Y yo mandaba a los amigos míos que escribieran lo que yo pedía y aguanté año y medio investigando las raíces palenqueras.

Fui a Palenque con una grabadora y los mayores del pueblo como Basilio Pérez y los Batata, los Salgado, Pedro Salgado me ayudaban. Ellos hablaban y yo grabando. Y   me fui aquí a Cartagena, ponía el cassette y la grabadora y fui grabando y así luché por las raíces palenqueras descendientes africana, hasta que dice el himno de Palenque en año y medio:

Himno de San Basilio de Palenque | Autor: Justo Valdés

Yo quisiera ser un instructor para seguir apoyando la cultura, como lo fui hace 5 años en la Fundación Transformemos como instructor de música y danza y de voces, donde yo estudié. Porque hace ocho años y medio que aprendí a leer y escribir en la Fundación Transformemos, apoyado por su director Rodolfo Ardila y su esposa directora, Aurora Carrillo.

Y estamos ahora mismo en un mes tan bonito y este día de los afrocolombianos, que realmente nosotros hemos apoyado, y para mí yo no quisiera que se acabe esto. Los seguidores de nosotros, los jóvenes que están empezando ahorita, que tengan presente que los afros debemos apoyar la cultura.

También me apoyaron con muchas canciones donde realmente me hicieron tres CDs que pegó mucho en Colombia. Lucas Silva también me ayudó mucho con varias varios CD y pegó mucho fuera de Colombia, y nosotros estamos contentos por los viajes que hemos hecho. Hemos ido 6 veces con Lucas Silva a Francia. Y con la Fundación Transformemos fuimos a Francia, Bruges y a China. Nosotros cantamos en Beijing.

El futuro de los tambores


Walter: ¿Cómo ve usted el futuro de la cultura palenquera, de la música palenquera? Cómo se ve ahí imaginando en el tiempo hacia adelante?


Justo: Mi hermano para mí, yo lo veo muy bien… los jóvenes que realmente están apoyando los tambores de Palenque. Porque en Palenque hay un semillero donde realmente no se ha dejado de golpear un instrumento, todo lo que es la tambora el llamador, el alegre. Siempre está el bullerengue pegando en Palenque. Hay niños que no son de la dinastía Batata, ni de la dinastía Valdés, donde nacen los instrumentos, los tambores y ya en Palenque, casi en todo Palenque, los jóvenes están tocando el instrumento.

Yo creo que eso ahora sí con este semillero que hay, nunca más se van a acabar los instrumentos, los tambores de Palenque.

Eso sigue igualmente a la fiesta de Palenque Festival de Tambores.


Apuntes sobre día de la Afrocolombianidad*

En 2001 el Congreso de Colombia a través de la Ley 725 declaró el 21 de mayo como el día nacional de la Afrocolombianidad. La fecha está conectada al momento histórico de la abolición de la esclavitud en Colombia, la cual fue promulgada un 21 de mayo de 1851 durante el gobierno de José Hilario López. El día nacional de la Afrocolombianidad es una oportunidad para reivindicar los derechos y la autonomía identitaria de los y las ciudadanas afrocolombianas, que de acuerdo a datos del DANE representan el 10,62% del total de la población colombiana. 

Pese al reconocimiento que en la Constitución de 1991 se le da a las comunidades afrocolombianas como un pueblo con un conjunto de derechos colectivos, muchas personas de descendencia afro siguen luchando en Colombia en medio de contextos de racismo estructural y xenofobia, por conseguir la misma representación y oportunidades de participación en espacios políticos e institucionales, así como el acceso equitativo a la educación, servicios públicos y empleo. 

*Información compartida en el Informativo Vokaribe | Reportera: Laura Senior


About The Author: Redacción Vokaribe

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