Fue un jueves caluroso. Un día más con ese calor de las últimas semanas del mes de septiembre que ha llegado a 43 °C de sensación térmica. No había sombrita de los cables que salvase.

Sin embargo, ese calor intenso fue igual al calor afectivo que iba subiendo a medida que llegaban las personas invitadas al primer encuentro de Bibliotecas Comunitarias, Populares e Itinerantes (BICOPOI) del departamento del Atlántico. El punto de encuentro fue la sala de lectura de la Biblioteca Popular Miguel Espinosa Rangel en el barrio La Pradera, al suroccidente de la ciudad.
En las palabras de bienvenida, Chalo, uno de los anfitriones, dijo que convocaron a este encuentro a diversos actores del ecosistema del libro. Es por eso que además de las bibliotecas populares (Miguel Espinosa Rangel – barrio La Pradera, Biblopaz – barrio La Paz, Oasis – barrio La Sierrita, Salgar y Malambo), itinerantes (La sombra del matarratón) y públicas (Meira del Mar), también acudieron al llamado escritorxs, artistas, gestorxs culturales, líderes comunitarios y medios de comunicación alternativos y comunitarios.
En el balance presentado, algunos datos llamaron mi atención, como que en Colombia actualmente hay registradas 191 BICOPOI y que las poblaciones que más recurren a ellas son infantil (89%) y juvenil (76%); 28 de estas experiencias están en la región Caribe.
El término BICOPOI reúne “iniciativas de la sociedad civil, gestionadas de manera autónoma por personas, colectivos y redes, que han sido fundamentales para fortalecer las prácticas de lectura, escritura y oralidad”. Esta definición se encuentra en el Plan Nacional Lectura, Escritura, Oralidad y Bibliotecas 2026-2031, y en él también se encuentran otras definiciones como las de las Bibliotecas Públicas o las BRI: bibliotecas rurales itinerantes.
En el plan también se habla de las redes de bibliotecas.
La Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Barranquilla (RDBPB) es un proyecto de la Alcaldía de Barranquilla para fomentar la lectura y las actividades culturales y está integrada por diez bibliotecas1 y espacios itinerantes, pero actualmente solo algunas de ellas se encuentran abiertas y prestando servicios a sus comunidades. Las que han cerrado lo han hecho por los costos de operación que sobrepasan sus capacidades y por la falta de presupuesto que debe destinar el gobierno local para su funcionamiento, y las que siguen abiertas lo hacen, sobre todo, por el cuerpo de voluntarios que las sacan adelante.
La Biblioteca Popular Biblopaz, que hace parte de la red distrital, abrió formalmente en 2026 entre febrero y junio; en julio se mantuvo abierta gracias al trabajo de personas voluntarias, pero desde agosto cerró sus puertas al público y todo indica que durante este año no volverá a abrir. La situación se ha repetido en los últimos años: en el 2025 abrió de junio a noviembre y en el 2024 abrió de junio a diciembre. Es decir, que en tres años, solo ha estado abierta al público 18 meses.
Otro ejemplo es la Biblioteca Popular Miguel Espinosa Rangel, que también hace parte de la red; está abierta, pero este año no ha tenido recursos del gobierno local. Se ha mantenido a flote gracias a las personas voluntarias que donan tiempo para atender a sus usuarios, pero no está claro por cuánto tiempo pueden sostener la apuesta.

Algunas preguntas sobre la sostenibilidad presente y futura de las BICOPOI dirigidas a la alcaldía y a su representante, Jhonny Insignares (actual Secretario de Cultura del distrito), quedaron en el aire. Una silla vacía, marcada con su nombre, dio cuenta, nuevamente, de la ausencia del gobierno local.
No obstante, quienes asistieron hablaron de crear la Red BICOPOI del Atlántico y de hacer el segundo encuentro en otra de las bibliotecas locales; quizás sea en Meira del Mar en octubre. Se propuso unir esfuerzos para ayudar a hacer las estanterías de la biblioteca popular Oasis del barrio La Sierrita. Se habló de crear un banco de activos para saber con qué se cuenta y otro de necesidades para saber qué recursos intercambiar. En fin, proyección, planeación y autogestión pura y dura.
“Este evento tenía como objetivo crear una red de apoyo entre el ecosistema del libro, hacer un diagnóstico del estado actual de las bibliotecas en Barranquilla y también tener un reconocimiento entre nosotros que nos permita fortalecer esta red de apoyo y tratar de solventar en colectividad las distintas problemáticas que se están padeciendo en el sector cultural y en el sector bibliotecario”. – Chalo
Por último, surgió una idea, como sacada de un libro: para llamar la atención tanto de las entidades gubernamentales como de la ciudadanía, se pensó en compilar libros e invitar a lectores y lectoras a sentarse a leer en silencio bloqueando el tráfico en los carriles de la Circunvalar, acompañados de pancartas que digan: “Paro de lectores por bibliotecas cerradas”.

Texto: IM | Fotografías: Biblioteca Popular Miguel Espinosa Rangel
El primer encuentro de Bibliotecas Comunitarias, Populares e Itinerantes del departamento del Atlántico se realizó el 24 de septiembre de 2026.
- Biblioteca Villas de San Pablo, Biblioteca Las Gardenias, Biblioteca Álvaro Cepeda Samudio, Biblioteca Piloto del Caribe, Biblopaz, Biblioteca Pa To Ma Suto, Biblioteca Popular Miguel Espinosa, Biblioteca La Manga, Biblioteca Pública Julio Hoenigsberg y la Biblioteca Itinerante Bibliocleta. ↩︎


