Agua… ¿derecho fundamental?

Por incumplimiento de acuerdos respecto a la construcción de su acueducto, comunidad cierra las compuertas del Distrito de Riego.

San José de Playón es un corregimiento del municipio de Maríalabaja, en el departamento de Bolívar, con más de 4.000 habitantes que no cuentan con servicio de acueducto, razón por la cual la única forma de acceder a agua potable son los pozos artesanales, ubicados a 1 y 2 kilómetros de la comunidad y hasta donde caminan diariamente las mujeres para garantizar el agua de sus familias.

 

Cansados de esta situación y de las negociaciones poco fructíferas con la Alcaldía de Marialabaja, la Gobernación de Bolívar, la autoridad ambiental Cardique, y Usomarialabaja, entidad encargada de la administración del Distrito de riego, el 2 de marzo pasado las comunidades decidieron cerrar nuevamente las compuertas del mismo, para exigir el cumplimiento de los acuerdos establecidos desde el año 2016 y en los que se propuso no sólo garantizar el acceso a agua a la población del municipio y sus corregimientos, sino la implementación de un plan de manejo y conservación de los ecosistemas que conforman el Distrito y la realización de una batimetría que pueda medir el nivel de agua y sedimentación de las represas para así saber exactamente cómo repartir el agua.

Paradójicamente Marialabaja se caracteriza por su riqueza hídrica, con tres represas, una ciénaga y diversos arroyos y con una sentencia del Tribunal Administrativo de Bolívar que obliga a la Alcaldía a garantizar ese derecho a todos los habitantes del municipio.

“La verdad es que nosotros hemos llegado a estos extremos, pues nos toca peregrinar el agua, a sabiendas que es un derecho fundamental, nos toca echar el agua en la cabeza desde sitios muy lejanos y esto no es nuevo. Desde el año pasado hemos venido implementando el diálogo pero no ha sido posible que cumplan. Por eso el pueblo se levantó” expresa una de sus liderezas.

Actualmente el Distrito de Riego está únicamente al servicio de las más de 13 mil hectáreas de palma y otras tantas de arroz en la zona. Por su parte la represa de Arroyo Grande donde se encuentran las compuertas, tiene un área de 1.200 hectáreas y la surten 6 arroyos que vienen desde la alta montaña de Montes de María, en el Carmen de Bolívar.

“Nosotros conservamos los bosques allá arriba en la montaña para que nos produzca agua permanentemente, y no puede ser que se privilegie la agroindustria por encima de la vida humana” afirma un líder campesino de la alta montaña.

Si bien el proceso hasta el año pasado había contado con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, no se ha visto ninguna acción institucional por parte de la Alcaldía, responsable de la construcción del acueducto y la planta para el tratamiento del agua que viene del Distrito de riego, ya que ésta no es potable pues su uso inicial es el del reguío.

Cabe resaltar que los corregimientos de Arroyo Grande y San José de Playón, con sus 8 veredas (4 en cada uno), se encuentran en proceso de Reparación Colectiva y han priorizado el acceso a agua potable dentro de las medidas de Reparación, así lo establece su diagnóstico del daño y en su Plan Integral de Reparación Colectiva.

 

Para conocer sobre  el cierre de compuertas del año 2016, puede ver la nota en –> este enlace.

Para conocer a fondo la historia del Distrito de Riego, lo invitamos a ver “El Campo tiene sed”:

 


Fotografías del Equipo de comunicaciones de OPDs.
Texto elaborado a partir de la información suministrada por Nyria Ramírez Ortega y el grupo de jóvenes integrantes del Equipo de comunicaciones de OPDs.

About The Author: Belén Pardo

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