De la yuca a la palma: Cambio del uso del suelo en Montes de María.

Los Montes de María se han configurado durante décadas como un escenario de confrontación por la propiedad y uso del territorio. Este puede considerarse como emblemático no sólo por su intensidad en la disputa en la región sino también por la masiva y sistemática violación de los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario, establecidos para la protección de las comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas que lo habitan.

Las modalidades del uso de la tierra han variado desde hace algunos años. Históricamente Montes de María fue considerado como una despensa agrícola porque de aquí emanaba el sustento de ciudades como Cartagena, Barranquilla y Sincelejo, quienes en ese momento ostentaban un crecimiento bastante significativo. Ahora bien, esa forma de producción se vio afectada cuando se empezó a incursionar en monocultivos como la caña de azúcar, el arroz y posteriormente la palma aceitera la cual ha acaparado masivamente la propiedad y producción del territorio.

El derecho al acceso a la tierra estaba garantizado a los montemarianos, aunque su disfrute no era como propietarios sino más bien en calidad de tenedores, ocupantes y en su mayoría poseedores; el cultivo, producción y posterior comercialización de sus productos en los mercados locales departamentales les permitían obtener una fuente de ingresos económicos suficientes para la familia campesina.

Por otro lado, con la llegada del conflicto armado la región entra en una crisis humanitaria donde la mayoría de la población fue amenazada, desplazada y despojada de sus tierras, situación que desata una cadena de acontecimientos históricamente lamentables para la región.

Con el paso de los años, el incremento en la producción de palma aceitera fue generando una sustitución en el uso del suelo, lo que produjo, a su vez, un desplazamiento de los productos campesinos y la venta de tierras a precios irrisorios por parte del campesinado a los empresarios palmicultores.

Uno de los factores que propició dicho cambio en el uso del suelo fue el hecho de que el Estado colombiano incentivó la expansión del cultivo de palma a través de la entrega de subsidios económicos y técnicos a los grandes empresarios, dejando de lado a los pequeños y medianos campesinos. Otro factor fue la ausencia de infraestructura adecuada que le permitiera al campesinado comercializar sus productos. De todo lo anterior resultaron un sinnúmero de alianzas productivas desiguales entre campesinos y empresarios.

A partir de estas situaciones se generó un conflicto alrededor del acceso y uso de la tierra que propició índices de pobreza, hambre y migración forzada.

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Esta es una crónica de Marelcy Oliveros y Laura De Moya Guerra, dos de las integrantes del equipo #NombrarLosDerechos, una propuesta para fortalecer el acceso a los derechos a la tierra y la propiedad en los Montes de María, Colombia. Un proyecto del Grupo de Investigación en Derecho y Ciencia Política de la Universidad del Norte, la Corporación Desarrollo Solidario y Vokaribe Radio apoyado por Open Society Foundations.

Imagen tomada de “Mi Tierra, Mi Identidad”

About The Author: Belén Pardo

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